
Ha vuelto la primavera.
Aunque afuera el día quiera empeñarse en seguir gris bajo una apariencia de cielo cubierto y lluvia fina, el color y la vida han vuelto. Anoche mismo lo percibí muy hondamente mientras se enredaban confundidos los perfumes y la luz renovada.
Ha vuelto la primavera. Ésa que nunca se fue.
Démosle la bienvenida y que sus dedos acaricien mi piel, nuestras pieles, como antaño.
La imagen que abre este post es una flor amarilla extraída de un ramillete que me regaló mi madre hace ya más de un año y que, en su día, ilustró a mi querido Galimberti. Hizo florecer palabras, ríos de tinta, el milagro de la inspiración, de la poesía, de la vida. Siempre me han gustado las flores.
Con este esbozo de optimismo os dejo un haiku (inevitablemente unido a aquella tarde en la que los haikus poblaron las horas previas a la magia del teatro) que destila... si queremos, un halo de esperanza.
Aunque afuera el día quiera empeñarse en seguir gris bajo una apariencia de cielo cubierto y lluvia fina, el color y la vida han vuelto. Anoche mismo lo percibí muy hondamente mientras se enredaban confundidos los perfumes y la luz renovada.
Ha vuelto la primavera. Ésa que nunca se fue.
Démosle la bienvenida y que sus dedos acaricien mi piel, nuestras pieles, como antaño.
La imagen que abre este post es una flor amarilla extraída de un ramillete que me regaló mi madre hace ya más de un año y que, en su día, ilustró a mi querido Galimberti. Hizo florecer palabras, ríos de tinta, el milagro de la inspiración, de la poesía, de la vida. Siempre me han gustado las flores.
Con este esbozo de optimismo os dejo un haiku (inevitablemente unido a aquella tarde en la que los haikus poblaron las horas previas a la magia del teatro) que destila... si queremos, un halo de esperanza.
Bajo la flor
que indulta el árbol
es posible aún la vida.
que indulta el árbol
es posible aún la vida.
Y la música, no podía ser de otra forma, el tema 18 (Moby).







