3 ago. 2012

Tierra del fuego en un paraíso cercano

Desde hace mucho tiempo he deseado ir hasta el faro del fin del mundo, ubicado en Ushuaia. A falta de poder desplazarme, al menos por ahora, a ese lugar de ensueño que algún día visitaré (cruzo los dedos), me espera muy pronto la figura de otro faro también anhelado desde hace tiempo. Lo he visto en muchas imágenes, sin embargo nunca lo he mirado desde abajo. Muy pronto será el momento. Y lo espero con una calma cómplice, sabiendo que su luz tal vez llegue hasta aquel otro faro tan remoto de Ushuaia, con la certeza de que su vista no me defraudará: Cabo de Gata es un paraíso.

Que las luces no se apaguen, que los caminos siempre nos conduzcan hacia nosotros mismos, que las sendas estén vestidas de arena fina con luna llena de fondo, que todas las estrellas sean faros, que no haya lugares lejanos. Que sea.