24 feb. 2010

En el Alba de ayer, de mañana



SeR/nOs
hOlOfRaSe




[Pavarotti, "Nessun dorma", Turandot. G. Puccini]

22 feb. 2010

El más allá de lo aparente



Puede contemplar como alguien, sentado con su mundo encerrado en carboncillo, dibuja siglos pasados. Un pálpito momentáneo: la humanidad se salvará si alguien se detiene en la belleza para recrearla a su modo. Y ese alguien cada vez es mayor.




O puede ausentarse en la colina más lejana de sí mismo para contemplar qué hay más allá del cristal…



O puede decidir que “Huellas corporales” es un buen título mientras el Támesis discurre bajo sus pies…




O puede besar desde lejos, puede perderse en el beso, puede confundir las lenguas de ese beso que es el beso de los besos con Picasso de la mano…




O puede contemplar el hueco que el vacío deja hasta llegar a la esencia más real de todas cuantas puedan esculpirse si Giacometti lo guía…




O puede ver el pájaro que vuela en libertad sobre su cama de nube…


Puede volver. ............................................................................................................O irse para siempre.

Así el viaje.
.........................................................................................................................................................Así yo.

14 feb. 2010

Por esos momentos de cine

El universo de Won Kar Wai se construye sobre silencios, donde lo no dicho llega mucho más allá que lo que se dice. In the mood for love es la historia de amor imposible: unos lazos inquebrantables unen por esa alianza que muestra el anular de ambos protagonistas antes y después, pero entre el antes y el después acaece el hueco de un manantial de luz que cambia las directrices vitales de los dos ("un rayo entre dos oscuridades", que diría Aleixandre). La fotografía de este film son callejones escondidos o pasillos infinitos de ese hotel donde reina el secreto de un sentimiento lleno de verdad. In the mood for love es un elogio a la lentitud, al agujero por el que se filtran los deseos más ocultos, a las sombras que son el vacío de quien se va, al humo escindido del tabaco que no fuman a medias, al caminar por la vida para regresar después al lugar de donde nunca se terminó de ir. Por eso 2046, por eso el largo lamento: fotogramas de tacones alejándose, fotogramas de pasos que tornan, fotogramas de cartas escritas, fotogramas de rojos muy densos que condensan la fuerza que nunca se tuvo. Reflejos, espejos, “quizás”.








Y finalmente este director nos deja un soplo de aliento, una esperanza abierta para que entre la luz por esa grieta tan ancha. Así en My Blueberry Nights todo es posible, el universo amoroso, que conserva toda la poética de luces y sombras, de planos y enfoques, de colores y oscuridades, se hace dulce. Del sabor de un beso. Del sabor de una lluvia que impregna hasta los huesos.

Supongo, también yo, que a veces merece la pena “cruzar esa calle, todo depende de quien te espere al otro lado”.

Hoy la música es, obviamente, de Norah Jones, protagonista de la última película reseñada, y artista que últimamente no deja de girar en mi banda sonora particular.



6 feb. 2010

Por encima de las nubes





Este es un canto a las palabras: yo estoy hecha de ellas. Son tan potentes que a veces me hacen subir muy alto y otras tantas desemboco a las puertas del Hades. La palabra es un arma cargada de razón, sostenida por aire, salida de un lugar inefable que nos mueve las entrañas. Las palabras son caricias y azotes. Yo no sabría vivir sin ellas y sin embargo, muchas veces quiero escuchar el silencio. ¿Es una contradicción?


HALOS

La magia se escinde

en promesas huecas.

Pasados con fábulas,

presentes de hielo,

futuros inciertos.

Palabras…

Todo son palabras

que se lleva el viento:

piedras que se lanzan.

Yo vuelo con ellas.






3 feb. 2010

Un paisaje de marco, casi en el final del mundo

(Y aunque no lo parezca, la que pisa mis pasos en la imagen de arriba es quien estas líneas escribe...)


32


Lanzo tres monedas y aquel destino
me habla de éxitos, de suerte y victoria.
Dice que un siempre será duradero,
que no acudirán las dudas más tarde.

He gastado ya mi poca fortuna:
los mares con luz no vienen conmigo,
antiguos peniques hoy son arena.

Queda una imagen mojada de viento,
una concha ausente de lluvia muy fina
que trae la suerte de aquel que la encuentre.

Tal vez lo que quede sea siempre música
que aunque no se busque se halla por doquier...
Y es rumor de olas,
cigarrillo hueco,
vinos blancos suaves,
los paseos desiertos,
ciudades ajenas,
buena compañía,
la amistad y el viaje.
Sólo hay que escuchar.