16 nov. 2015

Vi su título al azar cuando buscaba un ensayo sobre el viaje. Me atrajo tanto que fui a buscarlo al día siguiente. En sus páginas reza que hemos de vivir el presente y dejar atrás los pasados ya que no son más que quimeras; sin embargo, no lo entiendo así: somos quienes somos en nuestro presente, pero el ser humano se forja por lo que vivió casi en la misma medida que por aquello que nunca vivió pero siempre soñó. Ambas cosas, pasado vivido y soñado, forman la esencia misma de lo que nos constituye. Anoche, en mi rato cotidiano de insomnio, ese que ya empieza a convivir conmigo como hace muchos años sucediera, pensé en que yo no hubiera sido la misma si hubiese decidido ser actriz (mi "sogno nel cassetto"), ni ahora escribiría estas líneas si debajo de mi piel no habitase la otra yo, esa que piensa, siente y vive en la vida que nunca vivirá. El libro es Biografía del silencio, de Pablo D'Ors. 

7 nov. 2015

A las 6

Esta mañana, despierta desde muy temprano por un sueño inquietante que me ha venido a visitar, la niebla cubría el cielo de la ciudad que parecía dormir ajena a todas las vidas que la habitan y sin saber que, desde el balcón, una mujer observa este paisaje desierto de la realidad tras volver de ese otro mundo que la ha acechado en las horas previas.

Entonces he recordado este párrafo:

È delle città come dei sogni: tutto l'immaginabile può essere sognato ma anche il sogno più inatteso è un rebus che nasconde un desiderio, oppure il suo rovescio, una paura. Le città, come i sogni sono costruite di desideri e di paure, anche se il filo del loro discorso è segreto, le loro regole assurde, le prospettive ingannevoli, e ogni cosa ne nasconde un'altra. I. Calvino, Le città invisibili.

¿Por qué será que Calvino siempre me da claves para comprender el mundo? ¿Cuántas veces volveré a él para identificarme con la vida o con mis sueños?