29 sept. 2009

Halo uno. Un halo.


Se acaba el mes de septiembre y en este principio otoñal me dispongo a lanzar al océano, a este océano global, fragmentos de escritos que han ido apareciendo tras mi pluma, retazos de imágenes que se han quedado cinceladas en la memoria, algún que otro pensamiento.
Para cualquiera que halle un momento, o que quiera detenerse... Bienvenido. Y lo inauguro con un poema inédito, como todo lo que he escrito hasta ahora. Un poema que habla del poder del humo que vuela hacia las nubes y se difumina en el vacío. A veces el tabaco no mata.



CIGARRILLO A MEDIAS


Lo he fumado contigo
lanzándote peniques
en cada muerte a plazos
para que se cayesen
justo aquí a mi lado
todos los pensamientos
que en la honda calada
me hacías en regalo.

Lo he fumado contigo
aspirándote a besos
como sólo yo sé
que te puedo beber.

Un penique te doy.
Dame tu pensamiento.
Dime si es de hoy,
dime si ahora somos,
qué será de mañana,
qué si mi sangre triste
ya no me resucita.

Lo he fumado contigo.