24 feb. 2014


[Pequeña materia roja, Antoni Tàpies, 1977]


Tengo necesidad de lo originario, de lo que está más allá de lo sensible, de la verdad pura de los actos sinceros, del frescor de la tierra en la mañana fría, de la lluvia que limpia el aire.
A veces uno quisiera encontrar lo azul, lo vívido, la magia de la vida en su estado más salvaje.
Y todo para absorber la luz de cada día, para tomar aliento; para, en definitiva, Ser.

5 feb. 2014

La alegría de vivir

[La alegría de vivir, H. Matisse]

El colorido palpitante, las líneas sinuosas, la brisa en movimiento, el remanso del agua, el calor del amor, el aire y sus misterios. La vida es una honda fascinación. Todo y mucho más está en esta pintura de Matisse, y también se halla, de alguna forma, en el optimismo del ahora que hay en los versos del poema Vivir de Pedro López, a quien anoche tuvimos la suerte de poder escuchar en directo en el museo Ramón Gaya mientras deshilvanaba la madeja de las anécdotas que lo llevaron a levar las anclas de su barco de la infancia, a habitar los bancos imposibles la ciudad italiana, a fumar junto a aquella mujer que que estaba hecha de lienzo, a despertar en la mañana del 30 de diciembre del pasado año mascullando entre sueños los versos sobre los que forjar el poema: 

VIVIR

Las nubes, los proyectos,
la delicada forma que los dedos esculpen,
la vasija trizada y el olvido.

Aunque los hombres lloren
el tiempo que gastaron y el tiempo que les queda,
vivir tan solo es esto:

cobrar de cada instante su certeza.

30/XII/2013

PEDRO LÓPEZ