21 jun. 2017

Fin de año

Cada vez llega antes... Hoy ha sido el último día que mis alumnos han venido a clase. Han pasado nueve meses entre las paredes de estas aulas, y en ese tiempo la simbiosis alumno-profesor hace que lleguen a crearse complicidades que se traducen en bromas que se comprenden a veces con una simple mirada, reprimendas por el trabajo sin hacer o felicitaciones que reciben orgullosos cuando saben que han alcanzado con éxito una meta. Son días y días conviviendo entre palabras, libros, ejercicios de creatividad y estudio. Hoy ha tocado el punto y final. Como despedida, quienes fueron alumnos míos hace ya cuatro años, han venido en mi busca para que retocase su discurso final de graduación (irán, el próximo año, a la universidad). Los he visto formales, graves en el asunto que trataban y tomándose muy en serio la tarea encomendada, afrontándola con madurez. Uno de ellos quiere ser ingeniero, el otro arquitecto, la otra psicóloga. Eran niños cuando vinieron a mi aula, cargados con aquellas mochilas pesadas que hoy pueden sostener sin dificultad. Se van del instituto camino de su vida de adultos.
En su discurso daban las gracias a los profesores, conscientes de que aprenden mucho más que contenidos curriculares: aprenden a ser personas. Yo no diría tanto, pero la verdad es que volviendo a casa me he preguntado seriamente qué aprenden de nosotros. ¿Qué les quedará en el poso de sus conciencias, pasados los años, de esta Isabel, la de Lengua, que les contaba más Literatura que Sintaxis? ¿Qué habré aportado, si es que algo he aportado, a aquellos niños que hoy son más altos que yo? ¿En qué quedan los nueve meses, y los otros nueve, y los cientos de redacciones corregidas, y los exámenes afrontados con mayor o menor éxito, y las complicidades, y las bromas, y las llamadas de atención, y las felicitaciones?
Sea como sea, gracias por buscarme hoy, y gracias por ese dibujo en la pizarra de quienes dentro de seis años cargarán con su título y se irán, como los que hoy se van, y pronunciarán su discurso de despedida. Feliz verano.