29 dic. 2010

2011 con Italo Calvino


"LOS FUTUROS NO REALIZADOS SON SÓLO RAMAS DEL PASADO, RAMAS SECAS"

Italo Calvino, Las ciudades invisibles.

Mis deseos para el nuevo año se tiñen del verdor de las ramas indultadas, se colorean de esos pasados que se hacen verdad y dibujan una acuarela con los futuros que nos colman el presente.

La cita de Italo Calvino, autor que me fascina, me ha acompañado desde que leí esa magnífica obra: sí, las ciudades invisibles, como todo lo invisible, es esencialmente más verdadero que cualquiera de las cosas que puedan tocarse o verse. Y es, desde esa invisibilidad, desde donde debemos construir el futuro que se forja con cada rama del momento presente.

¡Salud!


Y la novena sinfonía de Beethoven, para volar hacia el nuevo año con alegría: http://www.youtube.com/watch?v=C0G9i6b8HhA


19 dic. 2010

Navidad y otros productos prefabricados




Hoy, apacible mañana de domingo con cierto encanto invernal, me he despertado proyectando un mundo de regocijos personales y solitarios: lectura tranquila frente al ventanal abierto y cubierto de una niebla espesa propia de un 19 de diciembre, aroma a pastel de chocolate que se hornea lentamente para el café esperado de esta tarde, periódico en mano poniéndome al día de nuevos trayectos de AVE y demás penurias económicas...

De repente empiezo a escuchar un tremendo escándalo: llega Papá Noel y se sitúa justo debajo de mi casa. El personaje viene acompañado de unas decenas de clones en su versión femenina con minifaldas sobre los charcos y, además, algo que me apasiona en toda esta parafernalia: una música rociera navideña -con los Ecos del Rocío de Jerusalem o Gloria Estefan del pesebre proclamando que ya viene el año nuevo y etcétera, etcétera- que inunda lo que era, minutos antes, mi tranquilo salón.

Pues sí: se nos impone el espíritu navideño, la felicidad, el amor, la alegría, la paz... Se nos impone comprar y regalar para demostrar que queremos a los nuestros, se nos insta a acudir a las cenas de compañeros de trabajo para aparentar que todos somos muy colegas y respetuosos y hasta amables.

Dios de todos que naciste por estas fechas -según se les antojó modificar en calendarios hace siglos- traes a nosotros tu reino situándolo debajo de nuestras ventanas y dejándolo entrar por nuestras tarjetas de crédito.
Sálvanos de la tentación.

Yo, por mi parte, para no caer en ella, esta navidad haré lo que soñaba hacer desde hace mucho tiempo: IRME DEL CONTINENTE. Me voy de viaje a un lugar donde no existen los papás noeles ni los reyes magos... Esto sí es felicidad.

Que cada uno disfrute estas semanas a su manera, respetables todas. Al final, lo que cuenta, es sonreír porque sí, casi sin motivo. Cuenta vivir.

10 dic. 2010

No perdamos la perspectiva

Así comienza La colmena, esa novela de un Nobel que rozó los albores de mi juventud en las aulas de lo que entonces se llamaba COU (Curso de Orientación Universitaria). Y eso es lo que yo he pensado muchas veces en estos últimos tiempos a propósito del estado actual de la enseñanza de la lengua en los institutos nacionales, y lo que hoy mismo he atisbado en las palabras del máximo representante de la Academia Española de la Lengua, Víctor García de la Concha, en una entrevista concedida a El País:

(Imagen tomada del Diario Público)

¿Qué ha fallado en España? Las humanidades retroceden en la educación. ¿El Gobierno no escucha a la Academia? Nosotros insistimos cada día. Los chicos que llegan hoy a la Universidad tienen una preparación lingüística muy inferior a los anteriores.

¿Por qué? Tal vez porque hemos atiborrado durante años las mentes de los muchachos con análisis gramaticales complejos. Hay que volver a lo básico: a enseñar a leer y a escribir, a leer en voz alta, a recitar, a discursear. Es lo que nos enseñaron a nosotros en la escuela. La ortografía que yo sé es la que aprendí a los 10 años. Para hacer el bachillerato había un examen de ingreso y con más de tres faltas de ortografía se suspendía.


Reflexionen, o reflexionemos todos. Lo dice una autoridad.