10 sept. 2012

Cueva del tiempo

Imagen de la Cueva de Nerja tomada de www.eco-viajes.com


Hace unas horas he recibido una foto en mi teléfono móvil. En la imagen se contempla la salida de una cueva que está formada por estalactitas y estalagmitas. Se ha enfocado el primer plano y se vislumbra, en el oscuro fondo, el misterio de cada gota de agua que hace crecer detrás lo que parecen brazos, rayos, espadas, dedos, hilos de tiempo... Antes de todo he de decir que en esa imagen aparecen mi hermana y mi cuñado, ambos con atuendo de un día de excursión, mochila al hombro y cogidos del brazo. Cuando me la han enviado me ha dado un vuelco el corazón, y es que he sentido el peso de la realidad: esa misma salida la pisaron los pasos de mi hermana y los míos cuando aún éramos muy niñas, yo rozaría apenas los diez, y ella los cuatro. Vestíamos aquel día un trajecito veraniego rosa compuesto de camiseta sin mangas, con las figuras de Micky y Minnie, pantalón corto y unos deportivos. En esa foto sobresalen dos aspectos sobre todo lo demás: se ven unas piernas, las mías, que más que piernas parecen alambres (siempre fui extremadamente delgada); y a mi lado llama poderosamente la atención el gesto rebelde de mi hermana, tan pequeña, mordiéndose el labio (costumbre que aún conserva). Ella, la que entonces levantaba poco más de un palmo del suelo, es la que hoy posa erguida, guapísima, esbelta, orgullosa si cabe, del brazo de su pareja.
Cuando le he recordado la anécdota y mi nostalgia por aquella infancia que a ambas se nos ha esfumado, ella, creo, ha sentido también esa punzada del tiempo. Y es que mi hermanita pequeña se me ha hecho mayor para todo, incluso para las gotas de tiempo que acaban por esculpir la melancolía.


Y para finalizar quiero incluir esta canción infantil que misteriosamente estaba dentro de una muñeca que me trajeron los Reyes Magos hace más de treinta años. Se llamaba Rosaura y no envejeció hasta que nació mi hermana. Baste decir que cuando supo andar ella fue la encargada de desmontarla minuciosamente para adivinar de dónde venía la música mientras yo asistía a mi jornada escolar:


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