13 mar. 2010

Matemáticas inexactas: ramas desordenadas


"El tiempo tiene huecos en los que el pasado y el futuro trazan, para la conciencia, un presente siempre a punto de ser descifrado, esto es, de mostrarse más allá de sus símbolos. Así la vida del hombre tiene momentos en los que la propia fluidez puede adquirir carácter de eternidad, de totalidad, y procura a la conciencia despierta la posibilidad de demorarse -pues morar en él no es posible- en el umbral de aquello que es condición de su existencia: el tiempo".


Chantall Maillard, La creación por la metáfora. Introducción a la razón-poética. Barcelona, Anthropos, 1992. Pág. 22.



¿Qué es el presente? ¿Hasta donde llega su estela indistinta? ¿Cuánto dura el momento?
Meditaciones sin trascendencia de un sábado cualquiera.

La música, hoy, aquí, sin nada antes, sin nada después:

2 comentarios:

ortónimo dijo...

Yo creo que, paradójicamente, el tiempo del instante es el tiempo qu está fuera del tiempo. El antes y el después sólo existen en nuestra mente para proteger la verdad efímera que nos vive.

Isabel Martínez Llorente dijo...

El instante es una excepción del tiempo, ¿verdad? Tienes razón, Ortónimo. Se me ocurre que es la ruptura con el antes y el después, es esa co-incidencia en la que estamos llamados a ser como realmente somos con toda nuestra Verdad por delante, llamados a lo excepcional, a lo no lineal, a ese "instar" del no transcurrir sino del permanecer. Por eso lanzaba en mi entrada la pregunta ¿cuánto dura el presente? La percepción de éste es puramente subjetiva.

Hace unos meses me dijeron en tono serio que yo siempre había hecho un elogio del "ahora", sin embargo, mi "ahora" no es el ahora de un reloj, sino el instante en el que uno se percibe como siempre se ha soñado. Acaso ese presente sea, como dice Herman Hesse, "un segundo de eternidad".

Muchas gracias, Ortónimo, por tu participación en este halo. Aunque permíteme que te matice que la verdad que nos vive nunca es efímera; ésa, como el segundo de Hesse, es eterna.