3 feb. 2010

Un paisaje de marco, casi en el final del mundo

(Y aunque no lo parezca, la que pisa mis pasos en la imagen de arriba es quien estas líneas escribe...)


32


Lanzo tres monedas y aquel destino
me habla de éxitos, de suerte y victoria.
Dice que un siempre será duradero,
que no acudirán las dudas más tarde.

He gastado ya mi poca fortuna:
los mares con luz no vienen conmigo,
antiguos peniques hoy son arena.

Queda una imagen mojada de viento,
una concha ausente de lluvia muy fina
que trae la suerte de aquel que la encuentre.

Tal vez lo que quede sea siempre música
que aunque no se busque se halla por doquier...
Y es rumor de olas,
cigarrillo hueco,
vinos blancos suaves,
los paseos desiertos,
ciudades ajenas,
buena compañía,
la amistad y el viaje.
Sólo hay que escuchar.


2 comentarios:

poesia-levies dijo...

Excelente poema.

Isabel Martínez Llorente dijo...

Poesía-levies, agradezco muchísimo tu comentario. El poema lo escribí a la vuelta de un viaje tranquilo y muy agradable. Tengo la manía de la fotografía y la escritura (en esta faceta segunda siempre voy tomando notas: palabras, sonidos... y luego construyo el poema). Cuando lo releo me evoca un poquito de la calma que esos días sentí. Así que me alegra que te haya gustado.

Bienvenido-a a estos lares azulados y gracias por decirlo.