29 mar. 2011

Privado para todos


Dice Cortázar en uno de sus escritos que “nunca se sabe cuándo se dan los grandes saltos”. Desde luego yo, en otro sentido, sí he sabido que esta tarde mi estómago ha saltado al leer en la prensa las declaraciones de nuestro presidente regional instando al copago para la dependencia, la sanidad y la educación. Esto es un gran salto en lo que hasta ahora hemos entendido por estado del bienestar. Quien quiera estudiar, que pague; quien necesite ser hospitalizado o una receta para un dolor muscular, que pague; quien precise ayuda para cuidar a sus mayores, que pague. ¿Evolucionamos o involucionamos? Hay quien se frota las manos afirmando, sin pudor, que de esta forma la chusma de alumnado se irá de los institutos públicos (que a su vez dejarán de serlo). Supongo que el personaje que ha soltado esta delicia por su boca considera “chusma” a las rentas más bajas que no podrán costear el médico, el profesor, la hipoteca, la luz, el agua, la comida y mil cosas más en cientos de hogares mileuristas.

¿En qué país vivo? ¿En qué región vivo?

Sin embargo, sé que para no sucumbir a la indignación o la honda tristeza, tengo un abanico de posibilidades que me permitirán respirar con alivio:

Podré darme una vuelta en el nuevo tren de la bruja (entiéndase tranvía) que nos ofrece el trayecto “Tiendas Centro Ciudad – Tiendas Centros Comerciales” vomitándonos al consumismo más feroz, para que pasee mis tarjetas de crédito por las necesidades que quieren hacerme creer que tengo. O bien esperaré unos meses, impaciente, lo confieso, para que se abra el nuevo Aeropuerto Internacional de Corvera; allí podré irme a sus pistas a darme paseos a lo Fabra (¡qué importa que ya haya uno en San Javier! Así tenemos dos). Otro plan que me hace la boca agua es relajar mi mente y mis sentidos desplazándome hasta la vecina Alhama, y allí recorrer las vastas extensiones de la incipiente Paramount, deambular por las hectáreas recalificadas y administradas por el honrado Samper (proyecto este, el de la Paramount, digno de ser rodado por Santiago Segura en el marco de un realismo patético).

Esto es Murcia. No-Typical?


Aquí dejo la BSO. No podía ser otra.


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